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Escudo Concello de Vigo

Parques y senderismo

Castrelos

Fue donado a la ciudad por el Marqués de Alcedo (1858-1936), dueño del mismo.

El parque de Castrelos es una de las joyas de la ciudad, ya no sólo por su extensión (algo más de 24 hectáreas, uno de los más extensos de la ciudad), sino también por sus dotaciones.

En él podemos encontrarnos con un auditorio al aire libre, un lago artificial y el Pazo-Museo Quiñones de León, que integra un jardín inglés, un jardín francés y una rosaleda.

El auditorio, uno de los mejores de España al aire libre, se encuentra en la zona central del parque. Aprovecha la pendiente de la ladera, lo cual le confiere una estructura de teatro grecorromano. Se delimitan dos zonas gracias a un foso con agua. En este auditorio se celebran conciertos a lo largo de todo el verano. La zona comprendida entre el foso y el escenario es zona de pago, mientras que la zona situada en la ladera es de acceso gratuito.

El lago artificial está construido a diferentes niveles, con cascadas y chorros de agua. Un puente en medio del lago permite atravesarlo. Existe la posibilidad de realizar espectáculos de luz y sonido sincronizados con el movimiento del agua. Viven y conviven en él diferentes especies acuáticas: cisnes, patos, ocas, etc., los cuales se han habituado a la presencia de los hombres y pasean tranquilamente entre ellos.

El Pazo-museo Quiñones de León fue construido en la segunda mitad del siglo XVII. Es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura palaciega gallega. Hoy en día es un museo donde podemos encontrar una sala de arqueología; una sala de pintura, con una importante y amplia colección de pintura gallega; una sala dedicada al arte decorativo de la época; una colección de porcelana de Sargadelos; y otros fondos artísticos legados por Policarpo Sanz. Además, cabe destacar también sus jardines:

- El jardín francés se encuentra justo detrás del pazo. Es un jardín de gran belleza que, en sus formas, nos recuerda a los jardines de Versalles, a una escala reducida. Está formado por un laberinto de mirtos, en cuyo centro hay una fuente de delfines de granito, si bien estos en su origen eran de plomo.

El jardín está delimitado en el lado derecho por el jardín inglés y por la rosaleda en el lado izquierdo. Estos tres espacios se encuentran a diferentes niveles, el superior sería la rosaleda y el inferior el jardín inglés.

En el pasillo lateral, que separa el jardín de la rosaleda, se encuentra el paseo de los escudos.

- El jardín inglés es conocido también como la pradera del té, dada la costumbre británica de sus anteriores dueños de tomar el té en este lugar. Es un jardín mucho más sencillo que el francés. Su diseño está asociado a la corriente naturista, donde la flora parece crecer libremente sin un orden predeterminado, a excepción de los árboles. Este es una pradera rectangular rodeada por dos caminos, con varios ejemplares arbóreos, y en el centro un pequeño estanque con una reproducción a escala del propio pazo -influencia de las miniaturas chinas que tan de moda estuvieron durante el siglo XVIII-. En la parte final del jardín, sobre un estanque, está una estatua del siglo XVII, “La fuente de Neptuno”, situada antiguamente en la Puerta del Sol.

- La Rosaleda es un pequeño paseo con rotondas y esculturas. A lo largo del camino se trazan una serie de arcos por los que crecen los rosales. Al final del mismo encontraremos la imagen de una virgen.